Adiós a las recargas de toners, Fin de una era en el taller
- Ate. al Cliente

- 17 jul
- 3 min de lectura

Hoy un cliente curioso hizo que mi memoria se abriera como un archivador viejo. Me preguntó, con mucho interés, por qué ya no se recargan los tóner. El tóner lo usó tanto que estaba más batido que una licuadora; se nota que le sacó hasta el último gramo de polvo.
Cuando comenzó el negocio de las recargas (hace unos buenos años), había una especie de filosofía con la ayuda ambiental. Sin embargo, los tóner y los repuestos genéricos producidos en China inteligentemente lograron una penetración perfecta; ahora, más que nunca, dependemos de ellos. Incluso puedo llegar a pensar que hasta las propias marcas originales.
Recuerdo que Fundana tenía una casa-quinta en San Bernardino donde recibían solo tóner vacíos originales. Lo conozco bien, porque en más de una oportunidad fui para buscar repuestos o tóner muy exclusivos. Las malas lenguas decían —y no puedo confirmarlo— que esos tóner, vírgenes para la recarga, Fundana los recolectaba para la venta en Estados Unidos, donde las mismas marcas (Samsung, HP, Canon, entre otros) los remanufacturaban para colocarlos nuevamente al mercado en sus versiones originales. Por supuesto, Fundana los recibía a modo de donaciones, pero los vendían vacíos... y era una sinergia provechosa.
Recargar los tóner originales era una maravilla; además de fáciles, llegamos a recargarlos hasta 5 veces manteniendo sus componentes originales. Pero HP y el resto de las marcas comenzaron a entender que debían limitar el negocio. Empezaron a bajar la calidad de sus componentes: cilindros que apenas aguantaban 2 recargas, cuchillas de silicona cuyo barrido había que reemplazar junto con el cilindro... en fin, piezas donde controlaban la calidad para que la recarga no fuera conveniente.
Obviamente, todos estos repuestos eran de fabricación china. Inteligentemente, los repuestos —con buena representación, claro está— comenzaron a ser mejores que los originales; había piezas que eran capaces de aguantar 12 recargas. Eran buenos momentos.
HP, Canon y Samsung han hecho de todo, incluso incluir chips electrónicos para "controlar" mediante impulsos el uso de las impresiones. No soy un Lead Market Researcher de las grandes marcas, pero creo que eso solo complicó más las cosas. Han invertido tanto en tecnología para tratar de frenar esto que el precio se refleja directamente en el consumidor. Hace unos años la relación era más o menos un 50%; ahora fácilmente llega al 150%. No sé cómo esto ha beneficiado realmente a las grandes marcas.
Tanto es así que, en los tóner de colores, los modelos chinos llegaron a colocar pega en las cuchillas dosificadoras; esto no ocurría en los originales, lo que deja claro que HP podía remanufacturar y volver a poner sus tóner en el mercado, mientras que los fabricantes chinos, al no poder hacerlo, sellaron sus piezas para impedir que nadie más lo lograra.
Ahora bien, no sé cuál es la solución. Obviamente, para cualquiera el precio es importante, pero si es buen precio y además es de calidad... es aún mejor. Debo resaltar también lo siguiente: incluso hasta en las marcas chinas hay competencia, y lo digo con fundamento. No por la calidad, sino porque entre los mismos tóner genéricos hay piezas distintas; y lo más curioso es que, dentro de un mismo modelo, encuentras piezas que no son compatibles entre sí. Esto demuestra que hay una competencia interna feroz entre los fabricantes genéricos, que terminan diseñando sus propias piezas exclusivas para obligar a que el usuario se mantenga fiel a su marca genérica. Esto obliga a bajar más los precios, pero complica muchísimo la logística de quien intenta recargar.
Más allá de la rentabilidad, la pregunta es qué estamos haciendo con ese cementerio de plásticos acumulado en nuestras casas, oficinas o vertederos. ¿Por qué, en lugar de dejarlos que sigan llegando a los mares, no exploramos soluciones reales? Quizás, ¿por qué no triturarlos y mezclarlos con el asfalto? ¡Quién sabe! Tal vez así las calles tendrían más resistencia y dejarían de abrirse esos huecos tan rápido en nuestro país... Solo para reflexionar.
RG
Servicios Fulltinta REG, C.A


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